domingo, 20 de diciembre de 2015

Antología de degustaciones: un viaje sensorial por los humos remotos de la historia argentina

Así como la fotografía y el cine nos permiten revivir escenas acontecidas mucho tiempo atrás,  nuestros sentidos del olfato y el gusto son capaces de hacer lo propio en sus respectivos ámbitos. En el caso del tabaco, y  muy especialmente el de los cigarros  “secos”   (que prácticamente no sufren degradación alguna con el paso de los años), la cata de ejemplares antiguos resulta casi una máquina del tiempo instantánea, capaz de retrotraer nuestro  cuerpo   y   nuestra  mente  a   las   mismas percepciones experimentadas hace cuarenta, cincuenta o sesenta años atrás.  Los toscanos y demás cigarros otrora denominados genéricamente “italianos” cuentan con esa ventaja de la durabilidad casi ilimitada, sin bien, desde luego, no es nada fácil conseguirlos en sus versiones pretéritas.  Cada vez se hace más difícil adquirir algún veterano y auténtico paquete de los buenos tiempos toscaneros, aunque nuestro espíritu investigativo y perseverante nos ha permitido disfrutar numerosas  joyas de la época de oro en reiteradas ocasiones.



Como no podía ser de otra manera, tomamos abundantes notas e imágenes en cada uno de esos momentos únicos, que fueron puntillosamente volcadas en nuestros espacios virtuales. Contando concretamente lo que concierne a los puros de ascendencia italiana, fueron nueve las ceremonias realizadas con dicho propósito, que no fue otro que sentir, analizar y compartir todo lo que surge frente al encendido y posterior fumada de semejantes portentos.  Por supuesto que la cosa no se agotó en los artículos de tipo vintage,  sino que también incluimos catas de cigarros de producción actual,  pero siempre con el mismo propósito de sondeo histórico.    Dicho  en  otros  términos,  además  de  las averiguaciones bibliográficas,  los testimonios pasados y las viejas estadísticas,  jamás olvidamos la siguiente pregunta fundamental: ¿qué era lo que sentían aquellos olvidados fumadores del toscano, el Cavour o el Brissago? ¿Qué impresiones captaban los millones de inmigrantes y compatriotas que los consumieron tan profusamente en el pasado lejano?


Nuestras degustaciones nos permitieron tener lo que consideramos una buena aproximación al respecto. Aquí las presentamos sintéticamente, con los correspondientes links a las notas completas.

Los últimos Avanti de la CIBA
Cuando este blog aún no existía, realizamos nuestra primera cata de ejemplares antiguos en Consumos del Ayer. Esa primera ocasión tuvo como protagonistas a unos legendarios Avanti (nada más y nada menos) manufacturados por la  Compañía Introductora de Buenos  Aires  en la vieja planta porteña del barrio de Villa Urquiza.     Su   datado corresponde a los últimos años de aquellas instalaciones, a fines del decenio de 1950. http://goo.gl/Zy38gS
Los toscanos ítalo argentinos de la SATI
Apenas un par de meses después volvimos a despuntar el vicio haciendo lo propio con la otra marca mítica del pasado toscanero argentino: Regia Italiana. A la historia de por sí curiosa de estos especímenes se suma su época de fabricación, ubicada en la segunda mitad de los años cuarenta. En efecto, la posguerra europea subsiguiente a 1945 representó el inicio de la elaboración masiva en la fábrica SATI de Villa Real. http://goo.gl/EMHhnm
Los toscanos rosarinos de Fernández y Sust
Todavía en el blog hermano Consumos del Ayer  nos propusimos incursionar en la rica historia  de  los  toscanos  que  se  confeccionaban  en  la  ciudad  de  Rosario,  más precisamente los de la marca  Génova  hechos por el establecimiento  Tabacos  Colón,  de Fernández y Sust. Un período de elaboración sito entre 1964 y 1967 fue el marco temporal para disfrutar estos humos provenientes de tabacos y quehaceres 100% argentinos. http://goo.gl/bNZlIA


Sondeando el “vero toscano” del 1900
No fue sino hasta septiembre de 2013 que Tras las Huellas del Toscano inició la saga de crónicas sobre degustaciones. Esta vez no se trató de viejas marcas argentinas, sino de la búsqueda de aromas análogos a los del genuino toscano italiano que nuestro país importó durante casi un siglo, desde 1861 hasta 1945. Para ello recurrimos al Originale, uno de los módulos más selectos dentro de la línea tradicional italiana de hoy. http://goo.gl/NjH9sw
Cavour, el cigarro patriótico italiano que llegó a ser más célebre que el toscano
Siempre afirmamos que el cigarro más popular en la Argentina de nuestros antepasados estuvo asociado a otros puros itálicos que alguna vez fueron tan famosos como él. El Cavour era un producto típico en la Italia decimonónica y su fama se extendió entre la inmigración  arribada hasta comienzos del siglo XX. Como ya no se fabrica, recurrimos a unos puros españoles de elaboración bastante similar:  los  Caliqueños  valencianos. Parte 1: http://goo.gl/zqv7R4  Parte 2: http://goo.gl/TOXBpc
Brissago, el curioso cigarro que fue moda en la Argentina de antaño
Si bien es oriundo de Suiza y Austria, el cigarro conocido como Brissago, Virginia o simplemente de la paja tuvo su época de esplendor en las regiones del noreste italiano, como el Véneto. Desde allí llegó a nuestros puertos y pronto alcanzó un renombre similar al del toscano o el Cavour. El inesperado paso por Viena me brindó la oportunidad de adquirir algunos ejemplares que analizamos en Consumos del Ayer.


 










Humo histórico: degustando unos añejos toscanos Flor de Mayo
Volvimos a la urbe rosarina de la mano de otra etiqueta de contraseña para los viejos fumadores patrios. Con una  historia bastante compleja en términos de su manufactura (la marca fue confeccionada simultáneamente por dos fábricas distintas), los toscanos Flor de Mayo hicieron las delicias de muchos aficionados. Por nuestra parte, fumamos unos veteranos  prototipos que se remontan a los comienzos de la década de 1960. http://goo.gl/c2k5Ri
Luchadores y Puntanitos: los herederos el toscano argentino
A pesar de la debacle paulatina que sufrió durante los últimos treinta años del siglo XX, el toscano nacional nunca desapareció.  Bien  al  contrario,  hoy vive una especie de resurgimiento gracias a las dos únicas fábricas que continúan en ese ramo específico. Como homenaje a más de 150 años de consumo toscanero vernáculo, catamos dos de sus respectivas marcas: Luchadores (Heraldo Zenobi) y Puntanitos (Tabacalera Sarandí). http://goo.gl/LtjKmE
Toscanos aromatizados: el reflejo moderno de una tradición antigua
Durante la última etapa del proceso unificador de Italia fueron varios los autores técnicos enfocados en el tema del tabaco. Dos textos, uno de 1862 y otro de 1866, nos muestran viejas recetas para aromatizar y oscurecer las capas de los cigarros típicos de la época. Como reflejo de aquella vieja usanza, degustamos dos modelos de la actual línea italiana de toscanos aromatizados: Toscanello Caffe y Toscanello Grappa. http://goo.gl/dtmA05

 

Finalmente, hace apenas unas cuantas semanas, incluimos un análisis del toscano classico italiano, el rótulo actual de mayor popularidad en ese país y en toda Europa. La lectura de dicha reseña puede observarse un par de entradas más abajo.  De tal manera, con ésta y todas las anteriores nos adentramos en las remotas nubes que poblaban los más diversos ámbitos de la vieja Argentina, desde los comercios gastronómicos hasta los talleres, los barcos, los tranvías, los mercados y los hogares. Y lo seguiremos haciendo, tal como reza el título de este mismo blog.

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