jueves, 28 de noviembre de 2013

Corredor profesional y toscanero aficionado

Domingo Marimón  nació en Barcelona, España, el 8 de mayo de  1903.   Con apenas unos días de vida   sus   padres desembarcaron en Buenos Aires a la búsqueda de nuevos horizontes laborales, como era muy común en esa época. Al poco tiempo,   su padre Agustín se radicó en Zárate para trabajar como mecánico en la industria naviera, y fue de allí, seguramente, donde  nació la posterior pasión de Domingo por el automovilismo y su mundo.  Como piloto profesional compitió en categorías como la Fórmula 1 Mecánica Argentina y el célebre Turismo Carretera. En el año 1948 ganó la edición de ese año del  “Gran  Premio  de  la América  del  Sur”, la competencia más larga y peligrosa de automovilismo de aquel entonces,  que unía las ciudades de Buenos Aires con Caracas.  A  lo  largo  de  su actuación en el Turismo Carretera, se destacó por ser defensor de la marca Chevrolet, de la cual se dice que fue el creador del apodo "Chivo" (1) que la caracteriza aún hoy.


Por supuesto que  en este blog nos interesa otra de las aficiones de este recordado as de la velocidad, ya que se lo conocía popularmente como "toscanito" ¿El motivo? Era costumbre  de  él  andar siempre con un cigarro toscano en la boca, tal cual  lo demuestra el hecho de que la mayoría de las fotos que han sido guardadas para la posteridad  lo retratan saboreando el puro de tipo italiano, incluso en las situaciones de mayor tensión nerviosa, tan comunes al oficio del que era un ídolo popular consumado.   Conduciendo  raudamente  o posando, de traje elegante o con ropa de corredor, en la tapa de El Gráfico o en cualquier otra publicación, solo o acompañado, Domingo Marimón aparecía, invariablemente, haciendo gala de su gusto por los cigarros fuertes. En la siguiente foto, por ejemplo, se lo ve junto a otros dos ases de la especialidad: Froilán González y Juan Manuel Fangio.


Entre sus principales logros deportivos figuran el primer puesto en la primera etapa del Gran Premio Internacional de 1947, el primer puesto general en el ya mencionado Gran Premio de América del Sur de 1948 (más  conocido  como  carrera   “Buenos Aires -Caracas”)  y el primer puesto en la Vuelta de Santa Fe de 1950. Como dijimos, fue un fumador inveterado de cigarros toscanos desde su temprana juventud hasta su muerte, acaecida en 1981. A tal punto llegaba esa asociación de  imágenes entre su principal actividad y sus preferencias tabaquísticas, que sus amigos de Cosquín construyeron una réplica de un toscano de ocho metros de largo y la montaron sobre un camión para homenajearlo a su llegada del triunfo de Buenos Aires-Caracas en 1948.


Domingo Marimón, el amante de los toscanos, debe haber sido un testigo directo de los cambios producidos en la industria del tabaco en el transcurso del siglo XX, los que quizás lo haya obligado a cambiar de marca en varias oportunidades,   conforme aparecían y desparecían las distintas fábricas emplazas en nuestro país durante ese dinámico período. Hemos querido así rendir un tributo a este corredor de espíritu juguetón y temperamento aguerrido, que sigue siendo recordado por los fanáticos del automovilismo nacional.

Notas:

(1)  Según se dice, este apodo nació durante una competencia corrida entre Argentina y Chile. Una de las etapas más difíciles era realizar cierto cruce por caminos montañosos de la Cordillera de Los Andes. En esa competencia, Marimón se mostraba confiado con su medio mecánico,  al cual había bautizado como "chivo", ya que según sus propias palabras, ante una rueda de prensa, el piloto confesó: “sobre el comportamiento del auto, viaja bárbaro muchachos. Además, trepa como un chivo


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