miércoles, 11 de septiembre de 2013

Sondeando el "vero toscano" del 1900

Hasta mediados del siglo XX, el auténtico toscano italiano estaba representado por un único modelo de cigarro. Es decir que su simple mención hacía referencia inequívoca a un producto muy definido, sin segmentos diferenciales de calidad o precio. Pero a partir de la década de 1950, ese antiguo carácter solitario comenzó a modificarse mediante la paulatina aparición  de nuevos módulos con variadas singularidades de elaboración y jerarquías de valor.   Así, la palabra “toscano” pasó a definir un artículo genérico con ciertas características emblemáticas, pero segmentado conforme a toda una gama que se fue volviendo más compleja con el correr de los años.   Hoy existe una veintena de toscanos italianos diferentes  (1), aunque muchos de ellos no pasan de ser ediciones especiales que permanecen a la venta por algunos años. No obstante, los escaños básicos reconocidos son Toscano Clásico, Toscano Extra Vecchio, Antico Toscano, Toscano Garibaldi, Toscano Antica Riserva y Toscano Originale.


Desde luego que la intención de este blog no es analizar el presente toscanero de la península itálica (para ello hay muchos sitios en internet),   sino sondear el pasado del cigarro puro más fumado en la Argentina de antaño.   En ese orden de cosas  -y teniendo en cuenta que el auténtico cigarro de Italia se consumía en nuestro territorio desde la década de 1860 (2)-  siempre nos preguntamos cómo serían aquellos prototipos en cuanto a aroma y sabor. Así fue que, en ocasión de un viaje realizado  hace un par de años, tuve la oportunidad de charlar con dos aficionados italianos conocedores del tema.  Uno de ellos,  consultado sobre cuál es el toscano actual más parecido al toscano histórico,  no titubeó en dar una respuesta categórica:  el Toscano Originale.  Esa afirmación tiene mucho sentido si nos atenemos al nombre mismo del producto: “originale”, es decir, original. Pero se trata, en principio, de una simple denominación marcaria, no necesariamente relacionada con el puro  histórico de nuestro interés. ¿O sí? ¿Será, después de todo, el más parecido a  los toscanos de hace cien o ciento veinte años? Sólo había una manera de estar seguros: mediante una degustación.


La afortunada conducta que seguí durante varios años,   consistente en comprar toscanos genuinos cada vez que pude viajar a Europa por motivos laborales, permitió que encontrara varios ejemplares del Originale entre mis existencias tabacaleras. Para la ocasión de marras no dudé en convocar al aficionado toscanero más experimentado del país, quien frecuentemente nos acompaña en todas las catas de tabacos y bebidas que realizamos en Consumos del Ayer: Enrique Devito. Fue él quien tuvo la feliz idea de encontrarnos en un conocido bar  frente a la Plaza San Martín durante las últimas horas de una inusualmente templada tarde de Septiembre. Cómodamente ubicados en el sector de la vereda y acompañados por una buena cerveza negra, nos embarcamos en esta  búsqueda sensorial de los aromas y sabores que experimentaban los fumadores de toscanos importados en la Argentina de fines del  XIX y comienzos del XX. Pero antes de volcar aquí nuestras impresiones, digamos sobre este buen  Originale que es un cigarro de alta gama hecho íntegramente a mano con tabaco Kentucky 100% norteamericano (3). Una vez confeccionado, se lo estaciona por 12 meses antes de su salida a la venta.


Luego  de  un  corte  y  encendido  impecables,  comenzamos  a  apreciar  algo verdaderamente singular. A diferencia de otros tipos de toscanos, siempre potentes y corpóreos al extremo,   no revelaban de manera tan vehemente los típicos efluvios ahumados de su elaboración (el tabaco Kentucky es curado a fuego de leña), sino que ofrecían un carácter mucho más elegante, de silueta mineral, que nos recordaba a los viejos toscanos nacionales fumados en otras degustaciones anteriores. El sabor se manifestaba asimismo delicado, nada cálido ni “picante”, en sintonía con la percepción olfativa. En otras palabras: estábamos frente a un puro de muy alta calidad, envolvente pero equilibrado, bien  representativo de la mejor tradición histórica en la materia. Así fue desde la primera pitada hasta el final. Después de todo, aquel conocedor italiano estaba en lo cierto: el Originale es lo más parecido que existe en nuestros días al antiguo toscano de la península.


















Así concluimos esta cata especial, con la satisfacción de haber experimentado algo muy similar a lo que fumaron tantos inmigrantes arribados en los viejos tiempos. Un aroma, seguramente,  parecido al que pobló  bares, cafés y fondas de Buenos Aires desde 1880 hasta 1940, entre comidas, charlas y partidos de naipes.

Notas:

(1) Además de los mencionados, podemos señalar los siguientes: Toscano Originale Milenium (hecho especialmente para la llegada del año 2000), Toscano Originale Selected, Toscano Originale 150 (lanzado en 2011 por los 150 años de la unificación italiana), Toscano 1492 y Toscano Soldati (en homenaje al escritor Mario Soldati). También hay un grupo de aromatizados (anís, café, grappa y chocolate amargo) y otro de presentaciones en formato amezzato, es decir medios toscanos: Toscanello, Toscanello Speciale y Garibaldi Amezzato.


(2) Por ahora, esa es una teoría de la que no he podido obtener pruebas incontrovertibles, aunque estoy casi seguro de ello y sigo buscando indicios al respecto. Hasta el día de hoy sólo tengo una certidumbre concreta y documentada sobre la importación de cigarros italianos a partir de 1885. 
(3) Ya lo dijimos en alguna oportunidad anterior: la industria peninsular  recurrió siempre al tabaco de Norteamérica, y sólo ocasionalmente al cultivado en su propio territorio. Hoy, en los toscanos más caros (del Antico para arriba) se utiliza materia prima de USA, y tabaco italiano para los modelos más económicos. 

1 comentario:

  1. Sono un appassionato italiano di Toscano e desidero comunicare con lei: può lasciarmi la sua email o scrivermi a frondolino@yahoo.it?
    I'm an Italian Toscano fan and I'd like to email you. My email is frondolino@yahoo.it.
    Gracias!

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